He conseguido uno de los mejores lugares en la periferia de la ciudad para invitarlos, para que todos reunidos tengan una noche maravillosa y se alejen de tanto bullicio, del chisme de la ciudad, del humo, de los problemas, de la congestión y de su agenda habitual. Hice mi mejor esfuerzo contratando el personal para atenderlos pues conozco un poco sus exigencias con la gente y no quería quedarles mal al respecto; también me preocupé mucho por la selección de las bebidas porque muchos de ustedes no toman pero otros toman hasta el cansancio, así que aquí la idea era encontrar el punto intermedio y poder satisfacerlos a todos, hay gran variedad de cocteles pero también hay trago puro, y bebidas sin licor para quienes se hayan ganado el infortunio de ser conductores elegidos o para quienes simplemente decidan que es mejor conservarse sobrios durante la noche.
Respecto a la comida no teman al querer probar de todos los pasabocas pues están buenísimos y yo misma me encargué de que haya gran variedad de ellos, realmente hay aperitivos para todos los gustos. A la hora de la cena por favor no me esperen y tampoco se hagan de rogar con eso, simplemente inicien y espero que lo que les ofrezco les brinde saciedad, satisfacción, plenitud.
Si finalmente luego de la cena desean partir los entiendo, se que sus vidas son vidas ocupadas y en verdad aun no comprendo cómo lograran el tiempo para acudir a mi invitación, de todas formas muchas gracias por asistir y debo repetirles que el objetivo de ella es ante todo que se sientan satisfechos y que al llegar a sus casas recuerden esa plenitud y ojalá les dure por más que una noche pues si no habrá sido todo en vano. Ustedes se preguntaran mis motivos para extenderles esta invitación, pues bien, lo hice porque en verdad quiero que se tranquilicen, que tengan tiempo para ustedes, que le den una calma real a sus vidas, que respiren… pero si después de todo no lograron alejarse del bullicio, del chisme de la ciudad, del humo, de los problemas, de la congestión y de su agenda habitual, en verdad lo siento porque la idea era que lo lograran, pero más no puedo hacer, no es mi culpa que ustedes no logren alejarse de sus vicios, de los múltiples chismes que tienen por contar y que anhelan conocer, de sus problemas que son tantos que hasta el paraíso los persiguen, de la congestión en la que viven porque no solo deben lidiar con las ocupaciones de sus vidas sino que además se toman el trabajo de vivir con pedacitos que logran esculcar de la vida ajena, y si aun en ese lugar sienten algún tipo de bullicio no se preocupen, lo que sucede es que hay más gente como ustedes en el lugar. Toda la selección de personal que realicé la hice buscando la mejor comodidad para ustedes, consciente de que necesitan gente que alimente sus egos, que borre sus miedos y que les de historias muchas historias, muchas más de esas que ustedes ya poseen, puede que ellos no sean tan imaginativos ni creativos como ustedes lo son con las historias pero créanme que se aproximan.
Respecto a las bebidas espero que quienes pueden y quieran de verdad se embriaguen para que alivien sus penas que deben ser las que les hace envidiar tanto la dicha ajena, tomen, beban todo lo que puedan, sumérjanse en un mejor presente e intenten crearse un mejor futuro, uno donde no necesiten de la destrucción de los demás para avanzar. Quienes no toman licor, fue su decisión, se negaron ese ratico de olvido pero al parecer no han olvidado que tanto trago deja resaca, sin embargo ojalá permanezcan bien hidratados porque tanta conversación inoficiosa al menos necesita agua.
Con la comida que haya por favor alimenten su cuerpo e intenten hacer algo con su mente, eso de llenarla a punta de mentiras es poco fructífero y aunque a ustedes les brinde una satisfacción prolongada para muchos no deja de ser un sinsabor más que pasajero. Ahora sí, debo confesarles que puede que jamás llegue a la cena, que si he entendido como sacaron tiempo para mi invitación, es que sería difícil que alguno de ustedes desperdiciara la oportunidad de fisgonear en vidas de otros y de jactarse con sus errores o tener de donde imaginárselos para no sentir que fueron en vano, pues para eso si hay tiempo, para eso ustedes siempre tendrán tiempo y sinceramente, espero algún día sean más selectivos con sus horas.
Finalmente solo me queda decirles que no me interesa su hipocresía, por mi cómansela todita en una torta de chocolate rellena de más de lo suyo, de más de todo ese poco gusto por las cosas, de más de ese sin sabor que tienen para ponerle a todo; coman un poco y sonrían, de seguro no les quedará difícil.
Sean todos ustedes Bienvenidos…
(Ya quisiera yo poder armarles todo un banquete así para regalarles un poquito de paz real en sus vidas y evitar que se intoxiquen con tantas de sus ideas, pero por ahora creo que me tocará hacerme a la idea de ustedes, a la idea de sus cosas y a la idea de que sean felices o tristes a punta de mentiras).
