domingo, 26 de junio de 2011

1, 2, 3, Digan ¡Queso!

Y es que en realidad  no importa y si importa es bastante difícil definirlo, he llegado al punto de notar que cada pedacito de papel con la escasa tinta que pueda tener es realmente valioso, he llegado a odiar los formatos digitales de muchas cosas y a añorar aquellos objetos que aunque antiguos, eran maravillosos en su momento y lograban cosas admirables.

Las cámaras de rollo, por ejemplo,  aquellas cuyo rollo era lo suficientemente valioso como para no poder desperdiciar fotos, como para no repetir tomas y darle a cada flash su originalidad, esas a las que les cuidábamos el rollo negro para q no se expusiera al sol, o a la luz porque se dañaban los registros, esas de las que aún mi madre guarda las fotografías impresas en los álbum de la familia o sueltecitas pero guardadas como preciados tesoros y que muestra cada vez que llega una visita o alguien frente al cual quiere compartir nuestros buenos y a veces ridículos momentos, si,  definitivamente extraño la cámara de rollo, pero tampoco abandonaría la digital.

Ahora, esas pequeñas notas que lograban alegrarle el día a alguien, las cartas enviadas por correo postal o las notas dejadas en cuadernos o en papelitos de colores, esas también las extraño, esas hechas en hojas de cuaderno o las que venían en sobres blancos o de los cafecitos, ese tipo de escritos también los extraño, no es que la forma actual de dejarle mensajes a la gente sea mala, de hecho es mucho más práctica, pero el hecho de q hacer los papelitos y entregarlos fuera más complejo, le daba un toque especial.
Finalmente extraño los columpios, el resbalador y la luna rodeada de aviones, las múltiples lucecitas y los árboles acompañando mi retorno a casa. 

jueves, 23 de junio de 2011

VAGO Y SUPERFLUO

Que de vago tiene mucho, y de superfluo tal vez no tanto (o depende como se le vea). Hoy, un pellizco de algo que escribí... 

Sorprendidos por no conocernos
Y desvividos por hacerlo.
Codiciando más  desvíos,
Y anhelando nuevos caminos
Alucinando lo que sentimos
Fascinados con lo que vivimos.

Tan vagos y superfluos…

Ojalá no me conozcas nunca
Pero me reconozcas siempre
Espero te guste ausente
Y que me pretendas presente.

domingo, 19 de junio de 2011

YA QUE LA LUNA HA SIDO POPULAR ESTOS DÍAS

La distorsión de la luna, gracias al flash de la cámara

Estos últimos días han estado tan llenos de imperceptibilidades, y bastaron tres segundos (no perfectamente cronometrados) para darme cuenta que dichas cosas imperceptibles no lo son verdaderamente, basta con saber de su existencia y evidenciar lo que muchos momentos, muchos lugares y/o muchas personas  hacen en uno o significan para uno, para  así reconocer que muchos espacios que parecen vanos, son realmente apreciables, pero en fin, más allá que lo perceptible o no de muchas cosas, yo me refiero a esas cosas notorias, tangibles, a esas cosas que si pueden cambiarle a uno el día o la noche. 


Salir a caminar bajo la luna llena, dejarme caer en un prado a ver estrellas y si no hay luna, ni estrellas, dejarme caer en la oscuridad y dejarme invadir de los sonidos, de los olores, de las sensaciones que logre provocarme la naturaleza, de lo que sea que me ofrezca un momento de la noche al aire libre, es un acto simple pero que me reconforta, he notado que muchas veces que esa sensación a la que llamo alegría se hace realmente evidente cuando percibo que aquellas cosas simples pueden darme una dicha enorme o una tranquilidad inesperada. 

Si que han pasado minutos, que han pasado horas, que han pasado días y meses enteros para darme el tiempo que quisiera para disfrutar de ese tipo de momentos de soledad y encuentro exclusivo conmigo, con mi pasado, con mis memorias, con mis ideas vanas del futuro, pero cada vez que logro uno de esos escasos instantes sé que me siento plena.

Finalmente algo que me enseñaron una vez: Para ubicarte, si algún día estás perdido, si quieres comprobar que funciona, ó si quieres enseñarle a alguien, en fin, para ubicar el norte, ubica en el oscuro cielo (si, debe ser de noche)…

Según la Luna: El ciclo completo de la Luna dura, por tanto, 28 días, las fases son las siguientes:
  • Luna llena: se presenta formando un círculo completo iluminado.
  • Cuarto menguante: sus  puntos  (cuernos),  están  orientados hacia oriente (este), alumbra sólo la segunda mitad de la noche.
  • Luna nueva: no es visible.
  • Cuarto creciente: sus  cuernos  están  orientados  hacia  poniente  (oeste), no alumbra más que la primera mitad de la noche.

Si tienes dudas para saber cuando está de una u otra forma, piensa que la luna "miente". Cuando tiene forma de "C" de "creciente", en realidad está menguando. Ubicando este u oeste, ya los otros puntos cardinales se hacen evidentes. 
La información precisa de ubicación tomada de http://santyago.org/recursos/125-DOSSIER%20DE%20ORIENTACION.pdf teniendo en cuenta que la precisión fundamentada en mi memoria no creo que llegara a ser lo suficientemente precisa.  




lunes, 13 de junio de 2011

Cuando las nubes se confunden con montañas

Estos días han sido divinidades hechos días y banalidades de escasa vulgaridad, y cada asunto memorable merecería sus líneas pero en medio de ellas se empuñan más historias, de las que ya conté y de las que aún no he contado...
Un amanecer en medio de mis habituales ganas de dormir (dicha vez exacerbadas),  me mostró posibilidades una vez, de esas que jamás pensé, de esas que por improbables nunca tuve en cuenta, de allí que desde entonces, yo considere personalmente las posibilidades como la arena que bordea el mar, y que se cala entre los botes que una vez me resguardaron, ahora veo que algunas veces prefiero que el mar estuviera más tranquilo para poder definir bien que arena era realmente alcanzada por las olas y que arena quedaba indemne, lo que indica que posibilidades han sido removidas, que tantas posibilidades nuevas llegan y cuales parecen invulnerables. 
Feliz Semana

jueves, 9 de junio de 2011

DE ESOS HALLAZGOS CASUALES QUE ENCANTAN

Hoy mientras navegaba en una red social, vi en uno de los estados de un amigo una frase que cautivó mi atención, y aunque la frase ahora no viene al caso decidí buscarla, y así, yendo del buscador a una página y a otra, me encontré con este espectáculo de letras; Realmente a mi me gustó mucho y es por eso que pensé en compartirla, después busqué la canción y el sonido también me agradó bastante, aquí se las dejo...

Pd: Vale la pena aclarar que yo soy bastante emotiva y algo exagerada cuando algo me gusta, así que puede que a ustedes no les guste tanto como a mi, ni les parezca tan espectacular, si espectáculo, ese fué el adjetivo que utilicé, pero pues bueno, cada uno juzgará según sus propios gustos.




LA NIEBLA
Letra: David Trueba
Música: Buika
Editorial: Warner Chappell Music Spain S.A.
Para verme mejor cierra los ojos
Para encontrarme mejor perderme
Para tenerme cerca suelta la cuerda
Que yo estoy aquí como está la niebla.
Si me hablas a mi no uses la lengua
La soledad y yo hacemos uno
Si quieres que ande no me des cuerda
Que yo estoy aquí como está
La niebla…
La niebla
Que no obedece reglas
Es humo y bruma tras la fiesta,
Niebla.
La niebla
No sabe reglas
es humo frío y bruma tras la fiesta,
Deja que llegue a ti como la niebla
Lo que no se puede decir no se dice
Y lo que no se pueda contar no se cuenta,
La niebla
No sabe de reglas
Es humo frío y bruma tras la fiesta
Deja que llegue a ti como la niebla
Lo que no se puede decir no se dice
Y lo que no se pueda contar no se cuenta,
La niebla
No sabe de reglas
Naturaleza que humo frío
y bruma tras la fiesta
Para guardarme a mí la jaula abierta
Para gozar mi sonrisa hazme reír
Pa recoger primaveras antes siembra
Yo estoy aquí como está la niebla,
Yo sigo aquí como la niebla
Para ti como la niebla


domingo, 5 de junio de 2011

ÚLTIMAMENTE HAN ESTADO ESCASAS

Porqué se que no sólo me ha pasado a mí, sino que muchas veces, muchos preferimos ahorrarnos palabras y después recapacitamos al respecto…

Cuando crees haberte quedado sin palabras y sin embargo lo que sucede es que te embriagas con ellas, cuando crees que ya no hay más para decir y luego notas que hubieras podido decir tanto; Cuando simplemente la voz no sale porque… bueno porque a veces simplemente no sale, y después lo único que quisieras es gritar y a veces gritas, cuando quisieras tener la oportunidad para hablar, aún sabiendo que  ya la tuviste, cuando te hubiera encantado decir lo acepto, me equivoqué y sin embargo el orgullo no te dejó ceder y terminó haciendo sus estragos, cuando te ahorraste un te quiero, un yo también, un lo siento y, ¿por qué no? Cuando te ahorraste un gracias, cuando un ¡hola! hubiese podido hablar mejor de ti que el pasar en silencio, cuando logras darte cuenta de que un hasta luego o un adiós no es una verdadera despedida si no se ha correspondido.

Existen tantas formas de expresión, todas tan validas, todas tan sencillas y complejas cuando así se quiere, y aunque prefiero la escritura, la nota de hoy va más en que durante mucho tiempo la vida ha ido demostrándome que a veces no vale la pena ahorrarse las palabras, que aunque pueden tener gran valor para herir, pueden tener un enorme valor para animar, para hacerse sentir, para confortar, respaldar y alegrar, que tal vez lo más difícil con ellas es lograr hacerlas oportunas y que sería ideal si las palabras lograran habitualmente  respaldarse con hechos y los hechos manifestarse en palabras.