sábado, 30 de julio de 2011

UN PIZCA DE MI

Mi primera palabra no fue mamá ni papá, o al menos eso dicen ellos; rubia muy rubia hasta los diez, y de ahí en adelante un oscurecimiento del cabello, que a veces, según mi posición respecto a la luz solar puede dar leves tonalidades rojizas, leves pero existentes, sin embargo leves. Aprendí lo básico en un jardín escolar pequeño, sumé allí por primera vez, escribí mis primeras palabras y descubrí mi poco agrado por la elaboración de cualquier tipo de arte plástica. Pasé por un colegio de monjas y me gradué de secundaria en otro, si, terminé mis años de colegio en uno de monjas, al que agradezco la mayor parte de mi formación académica y un desmesurable conocimiento aprendido, allí también viví mi eterno amor por la poesía, mi cierto gusto por las matemáticas, y desarrollé a profundidad mi poco agrado por el dibujo técnico. Hasta los 16 viví en un lugar delicioso de mínimo 16°C aproximadamente, y desde entonces hasta ahora he vivido en un lugar que a pesar de no  superar los 20°C me ha permitido un gran aprendizaje personal, social y cultural, dándome además la oportunidad de vivir cada uno de mis días en torno a lo que he podido llamar el gran amor de mi vida, la medicina.  

Desde que tengo memoria, y aclaro, mi memoria no está ni siquiera cerca de ser  buena, he tenido dilemas con el tiempo por su rapidez o lentitud, por su cálculo inoportuno, por su tanta y escasa precisión, por lo necesario que es en nuestro mundo y lo innecesario que a veces desearíamos considerarlo; Amo mi país incalculablemente, he venido aprendiendo que cada instante merece ser valorado, que valorar las cosas no es apropiarlas de superlativos y que es tan bueno cuando se hacen comparaciones como cuando no hallamos con que hacerlas. Creo que los lugares tienen memoria y que no hay peor o mejor beneficio que el de la duda, hace mucho dejé de tener favoritismos y apegos, y desde hace algún tiempo, se me han tornado soportables, cosas que me parecían nada más allá de indeseables.

Me gustan las palabras en secuencias coherentes y aquellas incoherencias que logran dejarte callado cierto momento, cierto día, me gustan escritas y habladas, me gustan las que se hacen ausentes cuando nuestro cuerpo logra hacerlas innecesarias y ya para terminar disfruto más de los días soleados que de los grises.

domingo, 24 de julio de 2011

GOD BLESS SUNNY SUNDAYS

It has been a while without writing with this racing from my heart, I have a total mess in my bedroom, my luggage is still closed and I arrived some days ago, this wonderful wind, which I really like, blows my back and gets into my hair, and the heat inside this bedroom makes me remember when every decision to make was  playing. When I went into my place just submerged into my own fantasy and nothing else mattered in that moment, there were no more things to be worried about, far of all the things I've ever wanted; But now I guess It's hard to be near of that kind of things when you'd never imagined them, when you just know that many things can make you happy but you're not able to define them and you find yourself as far as possible of  making a choice. 


Today I have the feeling it's going to be a wonderful Sunday, I just hope don't waste more the wind.

martes, 12 de julio de 2011

EN UN DÍA SOLEADO Y CON LLUVIA, APARECEN LOS...

...Arcoiris; y aunque hoy no ví alguno,  es sólo para iniciar una descripción del día de hoy que inició con un sol de esos picantes que a grandes alturas se siente más, pero que no duró mucho, no habían pasado dos horas cuando ya sus rayos se iban quedando enredados entre las nubes, después de repente, esos rayos lograron liberarse de ellas e intentó reavivarse el calor logrando darle al día un fondo claro, casi para encandelillarse. Me ha llevado tiempo determinar con exactitud cuándo fue que empecé a sentir gotas sobre mi cara, cuándo empecé a temblar luego de sentir que la brisa que me rozaba, ahora estaba helada, sólo soy consciente de que si hubo gran tiempo entre ese roce de la brisa fría con mi piel y el momento en el que decidí resguardarme, tal vez fue por distraída, o porque llegué a disfrutar tanto de ese día soleado, que preferí hacerme la tonta respecto a lo que estaba dañándolo.

Después de que aprendí a disfrutar dormir con la lluvia, después de los no sé cuantos sueños y las 304 vueltas en la cama, y los 3 minutos que creía 3 pero que en realidad fueron muchos más de 30, quisiera brindar indiscutiblemente por cada rayo de sol que ha llegado a iluminar mis jornadas, pero he de reservarme un ¡SALUD! Por esa brisa helada que me ha rozado la piel, por las gotas que se deslizaron por mi cara y que me han enseñado cuando debo resguardarme, que me han hecho valorar aún más los instantes de sol, porque me recuerdan que no son eternos, pero sobretodo, porque de no ser porque esa brisa helada llegó a hacerme temblar, no hubiera aprendido a soñar bajo la lluvia y a lograr aprovechar cada momento del día con o sin sol, sino que aún seguiría dejándome empapar sin que me importara la tormenta, y ahora no estaría simplemente resfriada sino con una crisis asmática que me impediría respirar.

Aún espero que sean muchos los días de sol, pero sé que como la lluvia no dará espera, entonces yo espero seguir aprendiendo con ella. 

domingo, 10 de julio de 2011

DURANTE...


Por los segundos que logran contar cuando vemos que han sido desperdiciados, fue una de esas nubes la que cubrió el paraíso, la brisa se hizo aún más densa y el agua que corría había empezado a estancarse, y aún así, si tocaras la puerta no dudaría en abrirte, pues afuera hace frío y mi humanidad no permitiría verte temblando, soy incapaz de dejarte entre la niebla.


Y vino una de esas épocas en las que no me es permitido salir, porque el olor que alimenta el día es tan intenso que me produce lágrimas y no precisamente de nostalgia, y aún así, si tocaras la puerta me encontrarías arreglándome, porque pensaba que era más fácil verte si me arriesgaba a salir, y si sin embargo, ya te he visto, termino dejándome llevar por los aromas, por el verde que abunda, por los otros colores que no escasean, y te invitaría a dar un paseo.

Llega un día en el que no logro dormir más, la luz me recuerda las escasas obligaciones que tengo y el fervor del día me ha impedido quedarme quieta, no soporto ni las sábanas y todo se me hace pesado, sin embargo al abrir las cortinas me rosa esa brisa fresca que siempre me ha deleitado y mi piel me exige que disfrute el día, todo indica que la tarde traerá cosas buenas y que la noche dará espera. Y aún así, si tocaras la puerta podrías encontrarme dormida, sobre varias notas y arrullada por las aves, porque no he logrado salir sin que algunas letras le hagan honor  a la mañana, y al ver todo podrías dudar en despertarme, porque sabes lo molesto que es para mí que lo hagan, es así como resuelves no hacerlo, y me dejas continuar mi sueño libre, y me dejas seguir soñando con tu sonrisa.  

Sé que hay fechas en las que he llegado a ver cosas realmente bonitas y fue en una de ellas cuando me permití ver los colores que de árboles ahora arropaban las calles, cuando me alenté a salir a redescubrir lo nuevo y empezar a prepararme para la ausencia de todo eso, y aún así, si tocaras la puerta no la encontrarías cerrada, pues aunque he partido a dejarme invadir de novedades, aun deseo compartirlas contigo cuando regrese.

domingo, 3 de julio de 2011

EN LA CAPITAL MUSICAL SE VIVE UNA FIESTA NACIONAL

Realmente creo que nunca había sentido tal nostalgia al recorrer las calles de mi ciudad en medio de tanta fiesta, tuve unos momentos realmente de nostalgia y luego una alegría que sentía recorrer y manifestarse por todo mi cuerpo, fue realmente bonito ver como el vaivén de las faldas típicas de cada región se dejaba guiar con las oleadas de brisa Ibaguereña, ver como las sonrisas de la gente y el brillo inmenso en sus ojos se entrecruzaba de la mejor manera posible con los rayos de sol incandescentes que hoy iluminan la ciudad, fue realmente maravilloso ver como la marea de colores y de ritmos recorría mi ciudad, tantos instrumentos de tantísimas partes del país siendo tocados con los ánimos por las nubes y todos animando a la gente que siempre espera ver más. Creo que aquella de las cosas que más me ha encantado este año es el ver como no hay límites para disfrutar de esta fiesta nacional del folclor, he visto desde los más pequeñitos hasta cadenas de abuelitos bailando al ritmo del contrabandista e intentando mover los hombros con los ritmos del pacífico.

Ahora, en medio de reinas quisiera felicitar este año a la señorita Colombia al reinado nacional de la belleza colombiana, se veía más radiante y animada que todas las candidatas a Cartagena que he visto desde que tengo memoria, que actitud tan chévere la de ella y la de las comparsas y reinas de México y Ecuador que se dieron la oportunidad de acompañarnos este año, y claro, no puedo dejar de sentirme orgullosa de todas las reinas de cada una de las regiones del país que junto con sus comparsas le están dando a Ibagué por estos días grandes momentos de dicha.
Ya para terminar, esta nota la hago con una sonrisa que no me he podido borrar después de sentir mi ciudad como ha estado este fin de semana, cada vez me siento más orgullosa de haber nacido aquí, y de poder confirmar una vez más que Colombia es un edén de ritmos, música y folclor, que mi país es un paraíso que no se termina de disfrutar.