martes, 24 de abril de 2012

ANOTHER VISIT


Volví a la casa, hace mucho no la visitaba, y así rías al respecto, es cierto, mis múltiples ocupaciones me lo habían impedido, sin embargo este fin de semana que logré el tiempo adecuado, la visité, el camino está aún más verde a pesar de que la última vez que fui jamás lo creí posible, tu jardín está totalmente cubierto por el verde que se expande hasta la entrada, ya han llegado muchos de los muebles que enviaste, están preciosos, y la mezcla esa de tela beige que se hace llamar silla, sillón o lo que sea, es increíblemente cómoda; gracias por aceptar mi consejo con los cojines, y por primera vez en mucho tiempo me agradó bastante lo exagerado que sueles ser. También noté la llegada de las cortinas, las había imaginado diferentes y sólo me di cuenta de su existencia cuando ocultaron un muy lindo atardecer que estuve a punto de perderme, me pareció bastante curioso que escogieras telas livianas, cuando tu, especialmente tu, prefieres las pesadas, sin embargo puedo decir que me gustaron, dejan pasar a su través la cantidad de luz precisa como para notar cuando se hace ausente afuera.

Te cuento también que me tomé una noche prestada allí, y no precisamente porque quisiera sino porque ha sido toda tu culpa enviar tanta posibilidad de entretenimiento para un mismo lugar, pasé ya ni sé cuantas horas cambiando los cd, todos esos que creía perdidos porque hasta donde recordaba eres de espíritu medio protector de la naturaleza, con al parecer una medio conciencia sobre el medio ambiente, por eso juraba que esos cd habían dejado de ser hace mucho tiempo para pasar a una forma un poco más práctica y ecológica, como por decirlo de alguna manera; luego empezó a llover sin piedad, como con toda la fuerza necesaria para quererme asustar, pero en ese salón tan cálido y con tanta cosa por hacer, realmente la lluvia fue un muy buen fondo y una excelente excusa para quedarme a trabajar, hice lo posible, lo verás cuando te dignes a venir. Me quedé dormida entre cojines, telas y la tela esa beige de fondo, con tu tv encendida y cds, papeles, lápices, pinturas, pinceles, espumas everywhere y me di cuenta que definitivamente la casa tiene algún tipo de trato especial con el tiempo, siempre me he perdido allí sin darme cuenta.



Espero regresar en un par de semanas y encontrarme sorpresas tan gratas como las de esta vez y un poco menos de nostalgia, un poco más de ti.