sábado, 28 de mayo de 2011

Poesía para lo que queda de día

Para seguir alimentando este buen ejercicio de escribir, les comparto otra de mis creaciones y espero disfruten tanto como yo del placer de la poesía. Esta en particular fue demasiado fugaz en el momento en que surgió, carece de mucho detalle, pero me parece que puedo compartirla con ese toque de espontaneidad con la que surgió.

Una sucesión de puntos que aún no forman una línea
 
No importan primeras veces
Ni cuantos más o menos intentos
No importa cómo se vieron
Sino que comparten pasatiempos.

No importa que tanto quieren, y eso si es que se quieren,
Lo que importa es que disfrutan, dejar hieles, probar mieles
No importa si ellos son de casa o si allá en verdad no pasan
Interesa lo que han visto, lo que atrajo, lo que hoy sienten.

Y es que no quieren saber de regalos, ni de dulces, ni de flores,
Y prefieren no hablar de “te amo” ni de ese mal de amores,
Todo lo que quieren es un tiempo para ellos,
Eso es lo que necesitan para abandonar sus miedos

Y si no hay luna no importa, y si hay luna pues mejor
Y eso porque ahora hay tema para una conversación,
Les disgustan las estrellas y los mil dueños de ellas,
Han depuesto todo cuerpo, renunciando a los planetas.

El se pierde en su mirada
Encantado con la nada
La percibe tan sencilla,
Tan compleja, tan escasa.

Los han herido por montones
Y han abandonado amores
Han dejado el compromiso
Que solo les da sinsabores.

Desconocen los minutos y aún más los de mañana
Ignoran si el hoy dará frutos o una inversión desgastada.
Cuando ellos están juntos, lo otro pierde relevancia
Pero si se ven partir, aún no experimentan nostalgia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario