Tócalas una vez más porque no sólo vibran ellas, porque no sólo ellas se lucen, también lo hace mi sonrisa cuando las siento vibrar, porque mis ojos se iluminan con percibir la idoneidad de cada uno de tus movimientos, porque cuando las tocas, he de encerrarme en tu recorrido por ellas, y todo lo demás desaparece; y si logro verte haciéndolo, es casi sublime, las veces en que lo he hecho, y cuando has decidido compartirme tu experiencia y mostrar ante mi tus puntos más fuertes y tus debilidades ocultas, recuerdo que fueron sublimes y aunque no recuerdo muchos detalles, sé que lo excelso de esas veces ha quedado impregnado en mi.
Y es que no sé que me gusta más, si el verte desbordando en pasión por lo que más te complace, o tu mirada única que va y viene desde el infinito hasta tus proximidades, desde el horizonte hasta tus manos, o que ve tus manos perdiéndose en el horizonte.
Como disfruto cuando amenizas mi ambiente, cuando logras liberarme por segundos de mi rutina para deleitarme con tu talento, cuando logras que cada uno de esos sonidos me seduzcan. Definitivamente me complacen los espacios cuando y donde hay un alguien que sabe dirigirse entre esas 6 cuerdas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario