miércoles, 28 de diciembre de 2011
Cambio de estación
Dejo la ventana abierta y el jardín con tus flores favoritas, pero al entrar no me busques, he salido a disfrutar de sombra verde, me he cansado de la gris.
lunes, 12 de diciembre de 2011
SUCESIÓN DE PUNTOS
Sos brisa fresca, aroma de torta recién horneada que despierta, como el “crunch” que quebranta la monotonía, y el brillo que engalana la noche; compartes una sobriedad exquisita que entremezclas con una mirada cálida y amena. Me encantó tomar el té contigo, degustar tus gustos y antojarme de tus antojos, pasar tardes de ocio entrelazadas con el deber, pero sobre todo me encantó esa ternura imperceptible, ese topping de picardía que reflejas y esas ansías por saber, por descubrir, por conocer.
Soy vibraciones enteras cuando te siento cerca, luna de verano y sol de otoño, soy una invasión de escasez de certezas y un diluvio de llaneza; te he compartido varios de mis desvelos triviales. Disfruto bastante de tu arte, de cada movimiento que haces, del torbellino en tu pelo, creo que seguiré odiando muchas de tus expresiones y soportando tu sutil tortura.
He descubierto que con mis realidades me encuentro totalmente apta para figurarme puntos suspensivos cuando y donde deben ir, cogí el lápiz y recordé que probablemente sí somos puntos de una misma línea, lo que sucede es que hay incontables puntos entre nosotros; vivo maravillada con los visos de nuestros días juntos y con el trémulo puente cuyo origen desconozco y es que te desconozco tanto… Te invito a otro paseo para que bailemos todo ese “romanticismo” particular que solo se puede contigo, tal vez si seguimos yendo algún día por fin nos encontremos, y podamos tomar verdaderamente el té juntos y ver el caer de la noche desde un mismo punto.
martes, 6 de diciembre de 2011
POR SU DERECHA POR FAVOR
Motivada por quienes no saben si 2 o 3 de azúcar o si lo prefieren con leche descremada o con leche entera, por esas que justo en medio de la fila para pagar se dan cuenta que les hizo falta algo, o que lo que van a comprar no es del sabor que quieren ahora, pero sobre todo totalmente impulsada por quienes aún no saben que se debe transitar por la derecha, y que si hay dos carriles por dirección entonces uno es de tránsito rápido y el otro es para quienes cuentan con los minutos necesarios como para ir mirando los arbolitos, hablando por celular mientras buscan algo en sus bolsas, o como para la gente que realmente necesita ir tomándose su tiempo sin ánimo de interrumpir el camino de los demás. Decidida gracias a quienes no han logrado coordinarse aún para poner las direccionales en su carro con el tiempo justo para un giro o porque no, gracias a quienes aún pudiendo tener coordinación no se les antoja usar direccionales, o se les antoja tanto que las ponen 3 cuadras antes del cambio de carril o de tomar la curva.Movida por quienes toman el impulso pero no les alcanza para más que para el arranque y dichosamente conducida a escribir por quienes me han demostrado que si se puede corresponder a un impulso, que de impulsos y momentos de escaza o abundante lucidez surgen cosas importantes, que más que grandes, memorables; por quienes en cosas de azar saben desde antes hasta cuanto apostarían en proporción a lo que tengan y no a lo que imaginarían tener y que son capaces de retirarse habiendo perdido exclusivamente lo que se estaba dispuesto a perder antes de poner a girar la ruleta.
Realmente no me gusta mucho la gente de selectividades desproporcionadas, de escogencias predeterminadas e inamovibles, ni de diálogos recitados; sin embargo considero que ciertos favoritismos pueden definir a alguien, el hecho de que cada vez que vea cierto estilo o color impregnado en algo y eso me recuerde a alguien, o cuando puedo tener algo de seguridad al saber cómo llevar los tintos, los jugos o los helados a la mesa con la certeza de que si bien no serán los favoritos de todos al menos no les disgustaran, todo eso me hace pensar en que está bien si uno no está totalmente seguro cuando intenta elegir algo, pero si debería estar muy seguro respecto a lo que descartaría en caso de tenerlo como opción.
Finalmente aclaro que yo no soy precisamente la persona más cívica de este mundo, que las cebras sobre la calle muchas veces son paralelizadas más no verdaderamente cruzadas por mí, que muchas veces voy tan en mis cosas que los semáforos peatonales para mí no son opción, que me he sentado en unas cuantas calles que no fueron hechas para eso, y que hay veces que por despiste se me han olvidado cosas en plena fila del supermercado porque no soy de quienes hacen lista antes de ir a mercar, y aunque lo he intentado no va conmigo y por eso casi siempre termino recorriéndolo todo (por si llegara a olvidárseme algo, cosa que una vez estando en casa es cuando lo noto); pero definitivamente sé que el café con dos de azúcar, que me niego absolutamente a consumir algo que lleve berenjena, que me encanta la espontaneidad y la mandarina… y ante todo que debo transitar por mi derecha.
FELIZ DÍA.
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