He visto pasar 3 aviones desde que empecé a escribir, iban saliendo de lo verde, pasando por lo gris y desapareciendo en el azul; mientras escribía también vi como un intento de lluvia golpeaba mi ventana para terminar desapareciendo tan súbitamente como apareció y en cambio ahora el cielo está de parches blancos y azules.
He visto como titubeas con las decisiones y como cambias de humor según el clima, sé que tienes días difíciles y que en ellos eres especialmente sensible, también que te gustan los argumentos y el olor de la mañana, que siempre he hablado más que tu, que no eres de los que habitualmente se despide y que de caballero tienes lo que debes pero que aún te falta mucho.
Creo conocer de ti unas cuantas cositas más, y aunque creía que bastantes, ahora puedo notar que desconocía muchísimo, lo cual admito que me gustaba porque cada vez lejana podía descubrirte más, sin embargo ahora deja un sin sabor el notar que desconozco aún aquello que ya creía conocido, resultaste como los helados que antes de famosos eran grandes y únicos y ahora solo son mezcla de eso rebajada con agua.
No suelo pedir muchos favores, pero de ti me gustaría recibir uno, dedícate a ser feliz, pero no a tener una felicidad ficticia vivida dentro de un castillito de naipes; dedícate a ser feliz y permíteme seguirlo siendo.
¿Sabes que el lado derecho de mi almohada te extraña y que mi perro ha notado tu ausencia? Si acaso llegaste a pensar que hablaba metafóricamente o has de suponerlo, realmente me conocías tan poco como aún lo recuerdo, pues no duermo con almohada y tampoco tengo perro.

Excelente iniciar un sábado con estas palabras!
ResponderEliminarEs solo el producto del momento, una forma más de culminar mi Viernes
ResponderEliminar