lunes, 2 de julio de 2012

02-Julio-2012


Hace 5 años la mitad de mis sueños se resumían en las 7 cifras de la esquina superior derecha del dichoso papelito insignificante que hoy ya está súper borroso, agradezco tanto la idea de reescribirlo a lápiz, como agradezco la idea de habernos tomado esos 5 minuticos en la heladería más rebuscada de toda la ciudad para calmarnos la sed; recuerdo como sobre las 4 de la tarde escapados del mundo estrenamos tu pase, te recuerdo gritando de la dicha y me recuerdo gritando del miedo, eres un asco al volante, has mejorado en técnica, al menos ya no se te apaga el carro en la mitad de la glorieta junto a la estación de policía, pero siempre serás un asco al volante.

Así como la gran mayoría de mis cosas valiosas se encuentran en el cajón de la izquierda bajo el espejo, así mismo está guardado el papelito, hoy no lo pude ver cómo lo prometí, pero tan pronto llegue a casa lo haré, quiero ver que tantas de las doce cosas hemos sabido cumplir; además, estoy segura que tu tampoco lo podrás ver hoy, dudo mucho que mi letra se haya colado entre tu billetera o el sobrecito que usas para guardar el pasaporte y el carnet de vacunas. Hoy escribo para que quede constancia de que así no tenga el papelito conmigo recuerdo 3 de las doce cosas, y he sabido cumplir muy bien 2, de hecho últimamente me he desvivido cumpliendo las 3, pero sólo lo he hecho durante estos últimos meses, y ok, así como lo dije cuando solía prometer, muchas gracias, al menos 3 de esas cosas que recuerdo han inundado mi vida de enseñanzas, de alegrías, de experiencias tan únicas como acompañarte a escoger la maleta ideal, no tan pesada porque te cuenta más, no tan liviana porque no se sostiene, con pocos bolsillos pero más de 2 para no enloquecerte pensando dónde están las cosas, sí, recuerdo como si fuera ayer tu forma de parquear de hace 5 años y el recorrido por todo el centro comercial en búsqueda de la maleta ideal.

Nuevamente muchas gracias, por el granizado y las rueditas de azúcar, por la adrenalina, por la corrida en medio de la gente, por enseñarme a ir contra el tiempo, por el papelito insignificante, y por el lápiz sólo apto para ingenieros… no imaginas la risa que me da al recordar y escribir esto: Ni ingeniero, ni arquitecto, ni diseñador gráfico, ni publicista, pero al fin y al cabo artista. Otro verano lejos y nuevas promesas al otro quinto año: continuar con las 3 cosas que he cumplido, no olvidar tu cumpleaños, y visitar el cementerio con rosas rojas en la mano al menos 2 veces al año. 

martes, 1 de mayo de 2012

860 NAVIGATING

Tienes una caja, llena de 860 partecitas (rezando porque estén las 860 partecitas), todas juntas y revueltas unas con otras, y si las tomas por separado entras en el azar de adivinar a que pueda corresponder, si al azul del cielo, o al de las olas, o quizá al de algún velero que no quiso ser diferente; y lo tienes todo, la caja con las 860 partecitas, algún lugar que creas plano para ubicarlas y la imagen de todo lo que aún no has construido con lo que tienes, es cierto, realmente no tienes mucho, solo has conseguido lo que otros han querido para ti, pero hasta no construirlo por ti mismo no sentirás la satisfacción de la misma imagen completa.

No abras la caja todavía, no derrames todas las fichas por ahí, primero disfruta la imagen, sumérgete en ella y siéntela, intenta darle sentido a cada detallito que tiene, pues en un 90% de las veces, el azul del cielo no es igual al del mar ni al del velero no diferente, y una vez lo hayas hecho, ahora sí, derrámalas, intenta no hacerlo tan fuerte para que todas te queden cerca, pero sin invadir un espacio que debe estar en blanco, el espacio en el que sabes que vas a armar. Mi hermanita decía que era muy bueno empezar encontrando las esquinas y luego todas las que pudieran pertenecer a los bordes, y en verdad nos funcionaba bien, luego se puede ir dejándolas todas por el lado con imagen y de allí en adelante dejándose llevar por agrupar las que se fueran atravesando en el tiempo, y que parecieran tener sentido.

En mi vida yo aun no sé si tengo mis 860 partecitas completas, el caso es que ya encontré los bordes y encajan aparentemente perfecto, y digo aparentemente porqué muchas veces solo lo sé cuando una ficha no tiene como engranarse coherentemente con algunas más, y aunque muchas veces son las cosas más incoherentes las que terminan teniendo sentido, debes tener la capacidad de poder irte adaptando a ello y jugar con el juego, evitando que algo que tu decidiste armar decida ahora por ti. Si en algún momento llegas al punto tal de desespero en el que nada encaja, nada parece funcionar, tómate tu tiempo, al fin y al cabo dudo que el puzzle lo estés armando dentro de algún concurso, y aunque algunas veces pasa, generalmente este es un juego en el que no hay contrincante, hay fichas, y generalmente las fichas no se mueven solas, son movidas por alguien o algo más, entonces, si tienes la precaución de evitar las corrientes de aire, y eres consciente de las capacidades e incapacidades de tu mascota, y de las capacidades e incapacidades de alguien más, sabes cuándo dejar hacerlos parte del juego.

Como dato adicional, para mí el plan de armar todo resulta mucho más divertido con buenos sonidos de fondo, con grandes historias siendo contadas, recordadas, o al ritmo de la buena música que me han compartido, realmente no soy muy buena construyendo a partir del silencio, defecto para muchas cosas y gran cualidad en otras.

Ahora suéltame la mano cariño, porque tú y yo somos tan terribles destrozando todo en besos, que esta ternura de tenerte de la mano no va conmigo mientras intento armar, alguien me enseñó a disfrutar bien de las libertades y de ser simplemente uno mismo, a ubicar mejor las fichas e ir armando lo que se nos va presentando, en lugar de intentar ubicar una en cientos de fichas para completar un recuadro que esperamos tenga sentido, a sonreír en los momentos en los que nada tenga sentido dejando todo a la libertad del azar, pues hay que ser conscientes de que no todo podemos decidirlo, predecirlo… “A todos nos atrae la calidez de una conexión verdadera, pero evita las llamas, en medio de un incendio es difícil evitar que alguien salga herido”, e incluso de todo el juego puede no quedar más que escombros.

martes, 24 de abril de 2012

ANOTHER VISIT


Volví a la casa, hace mucho no la visitaba, y así rías al respecto, es cierto, mis múltiples ocupaciones me lo habían impedido, sin embargo este fin de semana que logré el tiempo adecuado, la visité, el camino está aún más verde a pesar de que la última vez que fui jamás lo creí posible, tu jardín está totalmente cubierto por el verde que se expande hasta la entrada, ya han llegado muchos de los muebles que enviaste, están preciosos, y la mezcla esa de tela beige que se hace llamar silla, sillón o lo que sea, es increíblemente cómoda; gracias por aceptar mi consejo con los cojines, y por primera vez en mucho tiempo me agradó bastante lo exagerado que sueles ser. También noté la llegada de las cortinas, las había imaginado diferentes y sólo me di cuenta de su existencia cuando ocultaron un muy lindo atardecer que estuve a punto de perderme, me pareció bastante curioso que escogieras telas livianas, cuando tu, especialmente tu, prefieres las pesadas, sin embargo puedo decir que me gustaron, dejan pasar a su través la cantidad de luz precisa como para notar cuando se hace ausente afuera.

Te cuento también que me tomé una noche prestada allí, y no precisamente porque quisiera sino porque ha sido toda tu culpa enviar tanta posibilidad de entretenimiento para un mismo lugar, pasé ya ni sé cuantas horas cambiando los cd, todos esos que creía perdidos porque hasta donde recordaba eres de espíritu medio protector de la naturaleza, con al parecer una medio conciencia sobre el medio ambiente, por eso juraba que esos cd habían dejado de ser hace mucho tiempo para pasar a una forma un poco más práctica y ecológica, como por decirlo de alguna manera; luego empezó a llover sin piedad, como con toda la fuerza necesaria para quererme asustar, pero en ese salón tan cálido y con tanta cosa por hacer, realmente la lluvia fue un muy buen fondo y una excelente excusa para quedarme a trabajar, hice lo posible, lo verás cuando te dignes a venir. Me quedé dormida entre cojines, telas y la tela esa beige de fondo, con tu tv encendida y cds, papeles, lápices, pinturas, pinceles, espumas everywhere y me di cuenta que definitivamente la casa tiene algún tipo de trato especial con el tiempo, siempre me he perdido allí sin darme cuenta.



Espero regresar en un par de semanas y encontrarme sorpresas tan gratas como las de esta vez y un poco menos de nostalgia, un poco más de ti.

lunes, 5 de marzo de 2012

SEAN TODOS USTEDES BIENVENIDOS

He conseguido uno de los mejores lugares en la periferia de la ciudad para invitarlos, para que todos reunidos tengan una noche maravillosa y se alejen de tanto bullicio, del chisme de la ciudad, del humo, de los problemas, de la congestión y de su agenda habitual. Hice mi mejor esfuerzo contratando el personal para atenderlos pues conozco un poco sus exigencias con la gente y no quería quedarles mal al respecto; también me preocupé mucho por la selección de las bebidas porque muchos de ustedes no toman pero otros toman hasta el cansancio, así que aquí la idea era encontrar el punto intermedio y poder satisfacerlos a todos, hay gran variedad de cocteles pero también hay trago puro, y bebidas sin licor para quienes se hayan ganado el infortunio de ser conductores elegidos o para quienes simplemente decidan que es mejor conservarse sobrios durante la noche.

Respecto a la comida no teman al querer probar de todos los pasabocas pues están buenísimos y yo misma me encargué de que haya gran variedad de ellos, realmente hay aperitivos para todos los gustos. A la hora de la cena por favor no me esperen y tampoco se hagan de rogar con eso, simplemente inicien y espero que lo que les ofrezco les brinde saciedad, satisfacción, plenitud.


Si finalmente luego de la cena desean partir los entiendo, se que sus vidas son vidas ocupadas y en verdad aun no comprendo cómo lograran el tiempo para acudir a mi invitación, de todas formas muchas gracias por asistir y debo repetirles que el objetivo de ella es ante todo que se sientan satisfechos y que al llegar a sus casas recuerden esa plenitud y ojalá les dure por más que una noche pues si no habrá sido todo en vano. 

Ustedes se preguntaran mis motivos para extenderles esta invitación, pues bien, lo hice porque en verdad quiero que se tranquilicen, que tengan tiempo para ustedes, que le den una calma real a sus vidas, que respiren… pero si después de todo no lograron alejarse del bullicio, del chisme de la ciudad, del humo, de los problemas, de la congestión y de su agenda habitual, en verdad lo siento porque la idea era que lo lograran, pero más no puedo hacer, no es mi culpa que ustedes no logren alejarse de sus vicios, de los múltiples chismes que tienen por contar y que anhelan conocer, de sus problemas que son tantos que hasta el paraíso los persiguen, de la congestión en la que viven porque no solo deben lidiar con las ocupaciones de sus vidas sino que además se toman el trabajo de vivir con pedacitos que logran esculcar de la vida ajena,  y si aun en ese lugar sienten algún tipo de bullicio no se preocupen, lo que sucede es que hay más gente como ustedes en el lugar. Toda la selección de personal que realicé la hice buscando la mejor comodidad para ustedes, consciente de que necesitan gente que alimente sus egos, que borre sus miedos y que les de historias muchas historias, muchas más de esas que ustedes ya poseen, puede que ellos no sean tan imaginativos ni creativos como ustedes lo son con las historias pero créanme que se aproximan.

Respecto a las bebidas espero que quienes pueden y quieran de verdad se embriaguen para que alivien sus penas que deben ser las que les hace envidiar tanto la dicha ajena, tomen, beban todo lo que puedan, sumérjanse en un mejor presente e intenten crearse un mejor futuro, uno donde no necesiten de la destrucción de los demás para avanzar. Quienes no toman licor, fue su decisión, se negaron ese ratico de olvido pero al parecer no han olvidado que tanto trago deja resaca, sin embargo ojalá permanezcan bien hidratados porque tanta conversación inoficiosa al menos necesita agua.

Con la comida que haya por favor alimenten su cuerpo e intenten hacer algo con su mente, eso de llenarla a punta de mentiras es poco fructífero y aunque a ustedes les brinde una satisfacción prolongada para muchos no deja de ser un sinsabor más que pasajero.
Ahora sí, debo confesarles que puede que jamás llegue a la cena, que si he entendido como sacaron tiempo para mi invitación, es que sería difícil que alguno de ustedes desperdiciara la oportunidad de fisgonear en vidas de otros y de jactarse con sus errores o tener de donde imaginárselos para no sentir que fueron en vano, pues para eso si hay tiempo, para eso ustedes siempre tendrán tiempo y sinceramente, espero algún día sean más selectivos con sus horas.

Finalmente solo me queda decirles que no me interesa su hipocresía, por mi cómansela todita en una torta de chocolate rellena de más de lo suyo, de más de todo ese poco gusto por las cosas, de más de ese sin sabor que tienen para ponerle a todo; coman un poco y sonrían, de seguro no les quedará difícil.

Sean todos ustedes Bienvenidos…

(Ya quisiera yo poder armarles todo un banquete así para regalarles un poquito de paz real en sus vidas y evitar que se intoxiquen con tantas de sus ideas, pero por ahora creo que me tocará hacerme a la idea de ustedes, a la idea de sus cosas y a la idea de que sean felices o tristes a punta de mentiras).  

martes, 14 de febrero de 2012

DISFRUTANDO EL PARAÌSO

No hay forma en que escaparse de tanto vicio, de tanta cotidianidad, de tanto de lo mismo haya sido mejor, realmente resulta mágico cuando logras dejar atrás el ruido del deber, la congestión de tus días, las alarmas, los horarios y el calendario; cuando tanto papeleo absurdo se hace innecesario y cuando no anhelas mejor paisaje que el que tienes en frente. 

Esa sensación de libertad, de plenitud, de saciedad, de éxtasis incontrolable, de alegría desbordante, de locura tangible y abundante, ese percibir de dicha constante que se renueva con cada respiración, con cada pestañeo, con cada pasar de saliva… toda esa emoción realmente existe, es hallable, vivible y disfrutable.

Llegar a un lugar guiada totalmente por lo desconocido, por esas ansías de saber, por esa curiosidad que no me abandona, por el espíritu de niña exploradora que me persigue donde voy, en contra de todo pronóstico, de casi todo pensamiento racional, secundada por mis instintos, por quien siempre ha de apoyarme en mis cosas y por el pleno deseo de dejar las dudas a un lado y encaminarme hacia un momento de felicidad tangible, palpable, perceptible.  

Poder dejar atrás aquello que te saturaba, que te empalagaba y hastiaba, poder abandonar los límites y emprenderse en un camino en contra de los miedos y aprensiones, en contra de los imposibles de siempre y en busca de los posibles del presente; dejarse llevar por lo inimaginable, lo impensable, lo indecible y lo impredecible, sumergirse en la felicidad inesperada, en el gozo más anhelado y en el plus que trae consigo cada nuevo momento.

Realmente tanta dicha existe y yo la percibí en cada suspiro, en cada nota, en cada vibración de mi cuerpo; no obtuve lo que esperaba, recibí eso y un millón de bonnus extra más… 

viernes, 3 de febrero de 2012

1,2,3 por ti

He visto pasar 3 aviones desde que empecé a escribir, iban saliendo de lo verde, pasando por lo gris y desapareciendo en el azul; mientras escribía también vi como un intento de lluvia golpeaba mi ventana para terminar desapareciendo tan súbitamente como apareció y en cambio ahora el cielo está de parches blancos y azules.
He visto como titubeas con las decisiones y como cambias de humor según el clima, sé que tienes días difíciles y que en ellos eres especialmente sensible, también que te gustan los argumentos y el olor de la mañana, que siempre he hablado más que tu, que no eres de los que habitualmente se despide y que de caballero tienes lo que debes pero que aún te falta mucho.


Creo conocer de ti unas cuantas cositas más, y aunque creía que bastantes, ahora puedo notar que desconocía muchísimo, lo cual admito que me gustaba porque cada vez lejana podía descubrirte más, sin embargo ahora deja un sin sabor el notar que desconozco aún aquello que ya creía conocido, resultaste como los helados que antes de famosos eran grandes y únicos y ahora solo son mezcla de eso rebajada con agua.

No suelo  pedir muchos favores, pero de ti me gustaría recibir uno, dedícate a ser feliz, pero no a tener una felicidad ficticia vivida dentro de un castillito de naipes; dedícate a ser feliz y permíteme seguirlo siendo.

¿Sabes que el lado derecho de mi almohada te extraña y que mi perro ha notado tu ausencia? Si acaso llegaste a pensar que hablaba metafóricamente o has de suponerlo, realmente me conocías tan poco como aún lo recuerdo, pues no duermo con almohada y tampoco tengo perro. 

viernes, 20 de enero de 2012

Entre tanto verde, una historia más

“Tómame tan fuerte como puedas, por favor no me sueltes, por favor tómame de mi saco que mis manos están empapadas y no resistiré mucho, tómame como quieras pero no me sueltes por favor”; esas fueron las primeras palabras que cruzaron, y desde entonces ella vivía agradecida por haberlas mencionado, por haberse fijado tanto en la mirada de él hasta desvanecerse en ella, y por haberla tomado como su refugio ante el miedo del momento, ante el desastre que parecía ser todo lo demás.

Hace mucho no caminaba entre tantos árboles buscando refugio  ni el camino se le hacía tan largo como para necesitar más de dos descansos, ella ya había tenido caminatas largas y tortuosas pero esta era diferente, pues la había hecho sentirse sin fuerza y le había hecho perder mucho tiempo entre los árboles; sin embargo gracias a esas breves pérdidas de tiempo se encontró con él y un día se entrometió en su calendario, “que la vida te bendiga por las escasas ocupaciones que dijiste tener, pues gracias a dicha escasez no terminé dando vueltas en el bosque sin encontrar la dirección real.” ... El  apareció haciendo que la brisa se hiciera aún más suave cuando pasa por entre las ramas de los árboles, le mostró el camino donde los rayos de sol si llegan y la acompañó hasta el estanque…“no olvidaré nunca tu cara de asombro al verme beber, y no he de disculparme pues tenía mucha sed, llevaba buen tiempo sin que gota alguna rozara mis labios”.

Caminaron por varias horas y vieron el caer de la noche juntos, caminar en lo oscuro no era seguro y eso bien lo sabían los dos, al llegar el día siguiente encontraron un camino y ella encontró su dirección, ella debía dejar el bosque atrás pues su norte, su vida se encontraba al final; él la dejo partir y quedó nuevamente con el calendario en blanco, regresó al árbol de donde la había ayudado a bajar y prometió extrañarla, así como le había prometido de la mano no soltarla.